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Esquilo, Sófocles y Eurípides son los tres autores clásicos de tragedia de los que conservamos obras. Entre los tres abarcan buena parte del s V ateniense, desde las victorias ante el persa en las Guerras Médicas hasta la derrota frente a Esparta al final de la Guerra del Peloponeso; desde el fervor democrático hasta el desengaño intelectual. Sus obras nos permiten contemplar también la evolución del género dramático: número de actores, papel del coro, uso de tramoyas...

Guión:
  • Representatividad de las tragedias conservadas.
  • Los autores
    • Esquilo y el fervor tras las Guerras Médicas
    • Sófocles y la tragedia clásica
    • Eurípides y la crisis a finales del s.V




0.8. AUTORES TRÁGICOS. ESQUILO, SÓFOCLES Y EURÍPIDES. (Ana Sancho)

(He retocado algún detalle. JPascual)

Esquilo, Sófocles y Eurípides son los tres autores clásicos de tragedia de los que conservamos obras. Entre los tres abarcan buena parte del s V ateniense, desde las victorias ante los persas en las Guerras Médicas hasta la derrota frente a Esparta al final de la Guerra del Peloponeso; desde el fervor democrático hasta el desengaño intelectual. Sus obras nos permiten contemplar también la evolución del género dramático: número de actores, papel del coro, uso de tramoyas...

Esquilo (525-456 a.C.) fue el primer dramaturgo del teatro griego, considerado "el Padre del Teatro" o "el Padre de la Tragedia griega". Nació en la ciudad de Eleusis, en una familia noble, y fue participe de las populares batallas de las Guerras Médicas, Maratón y Salamina.
Este hombre introdujo innovaciones en el arte del campo dramático, como la puesta en escena de un segundo actor que entablase diálogo con el primero y con los coros, haciendo mas dinámica la representación. Se conservan solo 7 obras: La Orestíada (trilogía), Los Suplicantes, Los Persas, Prometeo Encadenado y Los siete contra Tebas. Estas eran representadas en trilogías encadenadas entre sí. El trabajar con trilogías conlleva que este autor mostraba gran interés en desarrollar la situación antes que los personajes, siendo Clitemnestra de La Orestíada el personaje más trabajado. En Los Suplicantes tenemos un ejemplo de coro como protagonista, característico de estas primeras fasas de la tragedia.
Por último, su estilo era claro y arcaico con algunos rasgos homéricos, y daba importancia al decoro a la hora de poner a los personajes en escena.

Sófocles (496-406 a.C. Atenas) fue el autor que mejor supo reflejar en sus obras los principios y dilemas espirituales de la Grecia clásica durante la hegemonía ateniense, que consiguió su fama tras vencer en las representaciones teatrales de las fiestas Dionisias de Atenas a Esquilo.
Perfeccionó la puesta en escena de dos actores e introdujo un tercero, y les dotó de una mayor complejidad psicológica. Pero además, creó el papel de protagonista al que normalmente se le asoció al héroe de la tragedia y le dio al coro un toque más reflexivo. la acción se hace más intensa y se concentra en una sola obra, ya no hay trilogías.
Escribió 123 tragedias de las cuales sólo se conservan 7: Edipo Rey, Antigona, Ájax, Las Traquinias, Filoctetes, Edipo en Colono y Electra. Pero es la primera de estas, Edipo Rey, el icono de la lucha del héroe frente al destino característico de la tragedia, en Antígona encontramos el enfrentamiento entre la ley humana y la ley natural.

Eurípides (480-406 a.C.) vivió durante el estado más critico de Grecia, teniendo lugar entonces las Guerras del Peloponeso y reflejando la crisis de entonces en sus tragedias.
De sus 92 tragedias se han conservado 17, como por ejemplo Andromaca y Medea, dos tragedias que muestran características de sus obras; la complejidad de algunos personajes y la humanización de estos ya que por aquel entonces ya empezó el sentimiento Humanista, pero sobre todo hay que destacar que la importancia del coro disminuye. Incluso se atrevió a romper esquemas y satirizar a los héroes de la época para darle mas importancia a otros personajes como las mujeres fuertes y los esclavos inteligentes.
Su carácter innovador le llevó a utilizar maquinaria teatral para dotar de un mayor realismo a sus obras y acercar al espectador.
Pero a pesar de no contar con muchos éxitos a lo largo de su vida por su carácter "modernista" es el autor del que más obras nos han quedado.